La leyenda del goregrind polaco, activa desde 1994, se presentó en Gier Music Club de Buenos Aires como parte de la primera edición del Eterno Grind Death Fest.
Murdered, Adrenogore y Gangrenal fueron las bandas invitadas, y cada una tuvo su momento para demostrar su poderío en vivo.
Pasadas las 22:30, llegó el turno de Squash Bowels, que se presentó en formato de dúo: Artur Grassmann en guitarra y Dariusz Płaszewski en batería.
Tras los primeros temas, Artur explicó de forma muy escueta que el guitarrista Daniel Wójtowicz había tenido un problema personal y que él (el bajista original) iba encargarse de la viola. Por ese motivo, el bajo salió en una pista pregrabada y tanto Artur como Dariusz se encargaron de pudrir las voces.
La falta de un integrante no opacó la intensidad del show, tanto de los intérpretes como del público, que en todo momento respondió agitando (como pueden ver en el video compartido más abajo).
El sonido fue fuerte y, sobre todo, claro. Durante los aproximadamente 50 minutos que duró el show, la intensidad nunca decayó.
Sonaron clásicos como "No Mercy", "Blood Supply" y "Stumpers"", y lo mejor llegó sobre el final. Cuando nos preguntaron si queríamos un tema más, la respuesta fue unánime. Todos dijimos que sí y, para sorpresa de todos, ¡terminaron haciendo tres más!

Está claro que la ausencia de uno de los integrantes no fue el escenario ideal. Pero siempre será preferible que una banda que salga a tocar y mantenga viva una gira antes que una cancelación de último momento.
Al salir del recinto de Colegiales, la gente se iba contenta. Para muchos, fue una oportunidad única de ver a una banda de culto del estilo.
Agradacemos a @metaleterno por la invitación.
Video:
